
Muchas veces un cliente realiza un pedido y, una vez lo tiene confirmado, la empresa se da cuenta de que no puede entregarlo en plazo. En el transporte internacional de mercancías, una rotura de stock no siempre significa que el almacén este vacío, porque la mercancía puede estar pagada y enviada pero encontrarse en tránsito.
Se trata de los imprevistos a los que se expone el transporte por tierra en su cadena de suministro. Al fin y al cabo este problema comercial supone retrasos logísticos debido a los retrasos en puertos, congestión de determinadas rutas, incidencias con transportistas o problemas meteorológicos, entre otros. No se debe solo reaccionar a esta rotura, sino prevenirla antes de que afecta al cliente.
Motivos de las roturas de stock
La rotura de stock es el agotamiento de las existencias de un producto, no se dispone de este ni en el punto de venta ni en la distribución. Supone pérdidas y mala imagen de marca ya que no se puede satisfacer las demandas del cliente. Para evitarlas debe de haber un equilibrio entre el nivel de existencia de los productos y el nivel de demanda. La desigualdad entre estos factores es lo que provoca la rotura de stock.
Entre las posibles causas de esta rotura se encuentra el crecimiento imprevisible de la demanda debido a las variaciones en el mercado. También los errores en la estimación de la demanda, es decir, unos fallos en la planificación.
La falta de comunicación entre los departamentos puede llevar a esta rotura, sobre todo, entre el área de ventas y el departamento de compras. A ello se suman los problemas en la cadena de suministro. Con esto se refiere a las dificultades en los primeros pasos del procesos, las averías en la cadena de producción y los problemas en el transporte.
Se debe tener en cuenta la elección del método de gestión de stock, porque algunos suponen grandes riesgos y se eligen simplemente por reducir los costos de almacenamiento. Asimismo, otra de las posibles causas sería los errores internos en la gestión de inventarios, entre los que se encuentran los errores humanos y los informáticos.
Problemas que esta situación supone
Entre las diferentes consecuencias, la más evidente sería la pérdida de ventas. En este tipo de stiuaciones, cuando un cliente recibe un pedido tarde, puede llegar a optar por otros proveedores. La propia empresa puede verse obligada a contestar un transporte urgente para darle una solución rápida al problema. O lo que es lo mismo, un coste extra y probablemente superior al inicial.
La situación supone mantener un equilibrio. Si se dispone de demasiado stock también supone costes de almacenamiento. La acumulación de productos sin límite no es la solución, debe haber una planificación logística clara para evitar los costes derivados de una reacción tardía.
En una rotura de stock se produce una pérdida de confianza del cliente y una imagen negativa de la empresa. El cliente buscaría otras opciones y dejaría de adquirir nuestros productos o servicios. Por tanto, las finanzas se ven afectadas por este problema.
La buena gestión del stock resulta clave para almacenar correctamente los productos. Se debe calcular un stock mínimo necesario para reducir este tipo de riesgos y mantener un control. Con este se consiguen unos buenos resultados logísitcos ya que se evita la falta de stock y la sobrecarga de producto.
En este cálculo se deben tener en cuenta factores como los plazos de entrega, la demanda del producto, el tiempo de reposición de la materia prima y la tasa de disponibilidad. También se debe de considerar cuáles son los imprescindibles para la actividad normal de la empresa.
No se trata de una cantidad fija durante todo el año, se debe revisar periódicamente para adaptarse a la realidad del negocio. Además, la automatización de procesos es clave para minimizar las pérdidas dentro del almacén.
El uso de herramientas de análisis predictivo también ayuda a contar con más precisión. Entre ellas está el uso de métodos estadísticos avanzados y de análisis de datos. Se puede utilizas factores como los eventos especiales o las tendencias del mercado.
En Easy Trans contamos con más de 35 años de experiencia en el sector. La confianza es imprescindible para garantizar la estabilidad en las cadenas de suministro. Se deben conocer las particularidades de los diferentes mercados y las rutas. Por tanto, la capacidad de planificación y de reacción es clave en estos casos.
La rotura de stock puede comenzar siendo un problema logístico y transformarse en un problema comercial en el transporte internacional de mercancías. Lo importante no es evitar todos los retrasos, sino reducir su impacto a través de la planificación. En este mundo del transporte por tierra, invitamos a una consultoría gratuita de optimización de rutas y plazos de entrega en nuestras oficinas en Madrid.




