
Las medidas de defensa comercial son instrumentos establecidos en los Acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Estas medidas de defensa comercial, ofrecen protección a las empresas europeas que se ven afectadas por prácticas desleales en el comercio internacional.
Dentro de la Unión Europea, es la denominación genérica que se utiliza para referirse en concreto a dos medidas: la salvaguardia y la antidumping y/o compensatorio y/o subvención. En ambas, la gestión de aduanas es clave, debido a que la importación de mercancías dentro de la UE originarias de terceros países, pueden estar sujetas al pago de algún tipo de arancel.
En Easy Trans, disponemos de un servicio de gestión aduanera que comprende una serie de procesos y actividades relacionadas con el control y la regulación del movimiento de mercancías a través de las diferentes fronteras.
Las medidas de salvaguardia y de antidumping
A continuación, explicamos qué son y, salvo excepciones, cuándo procede aplicarlas:
- Las medidas de salvaguardia son comúnmente conocidas como las de “urgencia”, puesto que se imponen frente a la importación de determinados productos, independientemente de su procedencia. Solamente son aplicables durante un determinado período de tiempo que debe ser previamente fijado y que es inamovible (salvo excepciones).
Estas medidas se llevan a cabo, en la mayoría de los casos, para reparar algo específico y facilitar el reajuste de la economía nacional tras lo ocurrido. Las medidas de salvaguardia se aplican frente al aumento de las importaciones de un producto determinado, cuando éstas causen o amenacen con causar daño a la producción nacional competidora de dicho producto. El tiempo que estas medidas están vigentes, se considera que es suficiente para que los productores nacionales puedan recomponerse, poniendo en marcha el reajuste estructural necesario para poder enfrentarse a la competencia externa.
- Las medidas antidumping, son aquellas que se aplican cuando una empresa realiza dumping, una práctica comercial desleal cuya base se sustenta en exportar productos a otro país a un precio inferior al que se cobra en su mercado nacional. El hecho de que una empresa haga dumping a menudo está relacionado con su deseo de expansión en el mercado global, el aumento de beneficios y en algunos casos, a la percepción de subsidios gubernamentales, la explotación de recursos naturales baratos o la conocida explotación laboral.
Las medidas antidumping se usan como defensa de las prácticas dumping. Son impuestas a las importaciones de un producto que se vende a un precio inferior al valor normal del mismo y que causan un daño importante a los productores de la Unión Europea.
Existen diferentes tipos de dumping, pero todos ellos pasan por el trámite de la gestión de aduanas. Tenemos el dumping oculto, de emergencias, predatorio, cíclico, persistente, estacional, social, esporádico o ecológico.
Las medidas de antidumping que pueden establecerse son las siguientes:
- Las tarifas antidumping, impuestos adicionales que se aplican a los productos importados vendidos a precios inferiores a los del mercado. Provocando que los productos de importación tengan un coste más alto.
- Las cuotas de importación, que suponen fijar límites de importación a la cantidad de un producto determinado. Estas cuotas también protegen a la industria local, ya que delimitan la cantidad de competencia que tiene acceso al mercado nacional.
- Multas y garantías de cumplimiento. Las multas sancionan a los importadores cuando no cumplen precisamente las regulaciones antidumping y ofrecen siempre garantías de que las medidas se cumplan.
En cualquier caso, toda empresa de transporte de mercancías debe tener en cuenta la existencia de estas medidas, su periodicidad y si, en su caso, proceden o no. Contar con un servicio de gestión de aduanas, como del que dispone Easy Trans es un tanto positivo a la hora de elegir una empresa de transporte.




